El sector plástico ha hecho grandes aportaciones a la humanidad, pero también contribuye enormemente a la contaminación. Afortunadamente, esta industria ha entrado a la economía circular por medio de la gestión sostenible de plásticos, logrando grandes beneficios ambientales.
El plástico es un material muy noble que ha transformado la manera en que vivimos los seres humanos.
Posee cualidades muy difíciles o imposibles de igualar mediante el uso de cualquier otro material. Por eso su presencia en nuestras vidas se volvió tan común desde su descubrimiento en el Siglo XX.
Sin embargo, en años recientes hemos cobrado conciencia de que tiene un impacto significativo en el medio ambiente.
Cada año toneladas de plástico se convierten en desechos. Actualmente, representan el 85% de los residuos que llegan a los océanos, de acuerdo con la ONU.
La industria del plástico ha tomado conciencia de este problema. Desde hace años ha venido desarrollando alternativas que permitan seguir contando con este valioso material sin dañar al planeta.
Una de ellas es el reciclaje de plásticos, una forma en que la industria del plástico ha entrado a la economía circular y contribuye a la sostenibilidad.
Los plásticos se obtienen a partir de hidrocarburos de combustibles fósiles, es decir, petróleo y sus derivados.
Como sabemos, el petróleo es responsable del 75% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. También de casi el 90% de las emisiones de dióxido de carbono.
La realidad es que hoy es imposible pensar en dejar de producir y usar plástico. En parte porque no existen materiales que puedan sustituirlo, pero también por otras razones sociales y económicas:
Si el plástico es tan indispensable, ¿cómo puede esta industria abordar el problema de su impacto ambiental? La solución, al menos por ahora, es su incorporación a la economía circular. Esto permitirá seguir disfrutando de los beneficios del plástico mientras se minimiza su impacto negativo en el medio ambiente.
La economía circular es un modelo de producción y consumo que se enfoca en la reducción, el reciclaje, la reparación y la reutilización de todos los recursos y productos que normalmente se descartarían, con el propósito de otorgarles una nueva vida y funcionalidad. En esencia, este enfoque representa una combinación de principios tanto ambientales como económicos.
Desde un punto de vista ambiental, la economía circular tiene como objetivo fundamental reducir al máximo posible la generación de residuos y minimizar la explotación de recursos naturales. Esto se logra a través del reciclaje, que permite convertir productos y materiales usados en nuevos recursos, y mediante la prolongación de la vida útil de los productos a través de la reparación y la reutilización. Al hacerlo, se reduce significativamente la huella ambiental y se disminuye la presión sobre los ecosistemas.
Por otro lado, desde una perspectiva económica, la economía circular busca mantener y maximizar el valor y la utilidad de los productos a lo largo de su ciclo de vida. Esto implica que los productos se diseñen con la longevidad y la facilidad de reparación en mente, lo que beneficia tanto a los consumidores como a las empresas. Además, fomenta la creación de empleos en las industrias relacionadas con el reciclaje y la reparación, contribuyendo así al crecimiento económico sostenible.
En resumen, la economía circular es un enfoque integral que persigue la sostenibilidad ambiental y económica al minimizar los desperdicios, alargar la vida útil de los productos y optimizar el uso de los recursos. Este modelo es esencial para abordar los desafíos actuales relacionados con la escasez de recursos y la degradación ambiental.
La innovación en el sector plástico ha creado soluciones eco-amigables para el plástico. La principal es la fabricación de resinas plásticas recicladas. Su ciclo consta de varias etapas:
Este ciclo de reciclaje se puede repetir hasta 7 veces o más, alargando significativamente la vida útil del plástico original por muchos años.
Este nuevo modelo de negocio tiene grandes ventajas para el medio ambiente. Por un lado, contribuye a una reducción drástica de los residuos plásticos en vertederos y en nuestros mares durante siglos. La economía circular del plástico tiene el potencial de reducir en un 80% el volumen anual de plásticos que llegan a los océanos para 2040.
Por otra parte, este enfoque también reduce las emisiones de gases de efecto invernadero en un 25%, lo que es fundamental para combatir el cambio climático y proteger nuestro entorno.
GT+materials es una empresa líder en el sector de tecnología de plástico reciclado. Estamos altamente comprometidos con las prácticas circulares en la cadena de valor del plástico:
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